Hoy me desperté como de costumbre muy temprano; hice mi saludo al Sol del Yoga; el mío; que es el resultado de mi exploración por el mundo del Hatha Yoga.
Yo combinó la secuencia del saludo al Sol, con respiración en cada cambio de movimiento o ejercicio.
Pues bueno, después el café, por fin el café; no lo había tomado antes de los ejercicios; porque estaba esperando el mejor momento. El café no se debe tomar bravo o en un momento donde no va a ser para acentuar la presencia o para decirle al espíritu y al alma «vamos a salir de este malestar y salir»
Lo otro importante del café es el azúcar; hay quien lo toma muy dulce y yo considero que el que toma el café muy dulce, no conoce el sabor del café verdaderamente o prefiere una recreación del café; pero no el verdadero.
El verdadero café a lo sumo lleva una cucharadita de azúcar, en una cafetera grande de cuatro tazas de café grandes; es decir para cuatro personas.
Este café con poca azúcar o sin endulzar; puede ser un magnífico estimulante en las mañanas y si lo complementas con alguna actividad física, para comenzar el día, es maravilloso; sin olvidar que por ser un estimulante natural, se debe tener medida en su consumo.







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